
Adrián Méndez
Maestro relojero · FundadorVeinticuatro años de oficio. Lleva el diagnóstico y la regulación final de cada pieza que sale del taller.
Abrimos en 2009 en una planta baja del barrio de Justicia, entre las antiguas joyerías de la calle del Barquillo. Seguimos en el mismo banco, con las mismas manos.
Adrián Méndez aprendió el oficio reparando despertadores en el taller de su padre antes de formarse en relojería de pulsera. Cuando montó Horológica Méndez tenía una idea fija: nadie debía recoger su reloj sin saber exactamente qué se le había hecho. Por eso cada pieza sale con un informe y por eso, dieciséis años después, una buena parte de quienes entran por la puerta vienen recomendados por un cliente anterior.
No somos un servicio exprés. Un reloj mecánico bien revisado necesita días de control antes de volver a la muñeca, y eso es justo lo que ofrecemos: tiempo y atención. Trabajamos sobre marcas suizas y japonesas de uso habitual, y cuando una reparación queda fuera de nuestro alcance lo decimos con claridad en lugar de improvisar.

Veinticuatro años de oficio. Lleva el diagnóstico y la regulación final de cada pieza que sale del taller.

Especialista en cronógrafos de rueda de pilares. Suya es la parte más delicada del desmontaje y montaje.

Recupera acero, biseles y agujas. Decide cuándo conservar la pátina y cuándo intervenir sin pasarse.
Estamos en Calle del Barquillo 28. Si prefiere, escríbanos antes para concertar la visita.
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